EFICACIA DE LOS PROTOCOLOS ANTI-COVID-19 IMPLANTADOS EN EL SECTOR AJERO ESPAÑOL

EFICACIA DE LOS PROTOCOLOS ANTI-COVID-19 IMPLANTADOS EN EL SECTOR AJERO ESPAÑOL

Este año, la campaña de recolección del ajo en Castilla-La Mancha, principal comunidad autónoma productora española con más de 19.000 hectáreas cultivadas según el MAPA, se está desarrollando con total normalidad, y se espera que, como muy tarde para finales de mes de julio, todo el ajo se encuentre ya almacenado. Esta situación dará fin a un proceso que cada año comienza con la llegada del mes de mayo y que proporciona empleo a más de 10.000 trabajadores durante casi 3 meses en las diferentes zonas productoras. Sin embargo, el camino de la comercialización del ajo continúa en los almacenes de la zona, donde se emplea a más de 3.000 personas para el acondicionado, clasificado y envasado del ajo con destino al consumidor final, tanto europeo como internacional.

Como consecuencia de las medidas de seguridad extremas implantadas tras la aparición de la pandemia mundial del COVID-19, el pasado 16 de julio las autoridades sanitarias de la provincia de Ciudad Real detectaron 2 casos positivos por coronavirus en 2 personas de la localidad de Socuéllamos y que, con anterioridad, se habían encontrado empleadas en una empresa productora y comercializadora de ajos situada en la localidad conquense de Las Pedroñeras. Estos casos detectados, según los rastreadores empleados por sanidad, son procedentes de un brote de la epidemia en la localidad vecina de Socuéllamos. Una vez comunicados estos dos casos a la empresa, la misma procedió a aplicar los protocolos sanitarios establecidos para esta situación, cerrando voluntariamente durante el tiempo necesario (finalmente sólo 1 día) las instalaciones para poder realizar las pruebas por parte de las autoridades sanitarias al resto de los 160 trabajadores que actualmente se encuentran empleados en esta instalación, para descartar posibles transmisiones.

Gracias a los protocolos de actuación ya instaurados en nuestras empresas, con desinfecciones constantes de superficies y zonas de trabajo, las pruebas efectuadas al resto de trabajadores han resultado negativas, por lo que la actividad normal de la empresa fue retomada al día siguiente con sus turnos de trabajo habituales.

Desde ANPCA, la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo, queremos significar que nuestro objetivo común es el de continuar aportando nuestro trabajo y esfuerzo para que los ciudadanos puedan tener disponible en los diferentes puntos de venta, un alimento básico como es el ajo con la máxima seguridad posible. Todo este trabajo lo estamos realizando con la premisa fundamental de proteger la salud de nuestros trabajadores y empleados.

Es por ello por lo que nuestras empresas productoras y comercializadoras de ajo han adoptado desde el pasado mes de marzo, con la declaración del Estado de Alarma, las máximas medidas de protección sanitaria para hacer frente a la epidemia del COVID-19, aplicando los protocolos de protección más estrictos en este sentido, adaptando las instalaciones y los puestos de trabajo para ofrecer la máxima seguridad posible a nuestro bien más preciado, nuestros trabajadores y empleados, y poder seguir ofreciendo a nuestros clientes y consumidores toda la calidad y beneficios saludables que aporta nuestro producto, el ajo.

ANPCA representa actualmente a 1.891 productores y a las 67 empresas, cooperativas y organizaciones de productores de frutas y hortalizas más importantes de comercialización de ajo en España que en su conjunto suponen el 78% del total de la producción comercializada en nuestro país, alcanzando una superficie de cultivo de 15.250 has acreditadas. Estas cifras convierten a esta Asociación en el referente del sector, tanto a nivel de comercialización como de producción en España y Europa.

El sector del ajo español, generador de empleo en las épocas de crisis.

El sector del ajo español, generador de empleo en las épocas de crisis.

Cada año, con el inicio del corte y recolección del ajo en campo genera alrededor de 1.500.000 de jornales en toda España, significándose como un “cultivo social” generador de empleo rural, en zonas poco industrializadas y dinamizadora de la actividad económica que mantiene a muchas comarcas en funcionamiento, aportando gran valor a las economías familiares de las principales zonas de producción y transformación.

La principal zona de producción de ajo en España es La Mancha, que actualmente cuenta con unas 19.292 hectáreas cultivadas, seguida de Andalucía con 4.838 has., Castilla y León con 1.786 has., Madrid con 872 has. y Extremadura con aproximadamente 500 has. Detrás de estos datos se observa la dimensión del cultivo para constatar que realmente existe toda una economía que sustenta a miles de familias como único medio de vida.

Los salarios de las tareas del corte del ajo están recogidos en los diferentes convenios provinciales del campo, y en la mayoría de estos en formato de precio por caja de 20 kg., acuerdo alcanzado entre los representantes de los productores agrarios y, sobretodo, de los representantes de los trabajadores. En muchas ocasiones, debido al tipo de ajo, al tamaño, o a circunstancias excepcionales como la crisis del COVID, el acuerdo alcanzado en el convenio se supera finalmente en el campo, y el trabajador recibe una retribución mayor a la establecida en el acuerdo.

Este sistema de retribución a destajo no sólo beneficia al productor de ajos, que consigue un precio fijo por kilo producido, sino que es el preferido por los trabajadores ya que los beneficia al ver premiado su rendimiento, permitiéndole alcanzar un salario por jornada que, de media, en la campaña 2019 alcanzó los 68,2 €/jornada como bien demuestran las cifras recogidas en las nóminas, muy superior al salario mínimo interprofesional (SMI) actual que está establecido en 48,19 €/jornada. Si existiera algún caso que se quedara por debajo de la cifra establecida por el SMI, correspondería al bajo rendimiento del trabajador, que posiblemente venga como consecuencia de la falta de formación y experiencia de trabajadores procedentes de diferentes sectores al agrario, y que los trabajadores dedicados en exclusiva a estas tareas en otras campañas, que actualmente no están disponibles, si poseen.

Es un hecho, que el sector primario siempre se utiliza de refugio en épocas de crisis para trabajadores de otros sectores, ya sea de la construcción, como en la crisis del 2008, o del sector servicios, como en la actual, y que su falta de formación y experiencia pueden penalizarlos al comienzo de las tareas en alcanzar un rendimiento mínimo que estipulan los convenios. Ante esta situación, el productor de ajos se encuentra ante una disyuntiva: o bien espera a que el trabajador adquiera esa formación y manejo en el corte y consiga alcanzar el rendimiento mínimo, o bien se ve obligado a despedirlo como consecuencia de no alcanzar el rendimiento mínimo requerido, volviendo a formar parte del desempleo.

La campaña de corte y recogida del ajo es una de las principales campañas agrícolas de empleo en las zonas donde se cultiva este preciado producto, como bien muestran los datos de Seguridad Social, donde el año pasado se alcanzaron las 15.000 contrataciones sólo en la provincia de Cuenca. Está sometida desde hace ya varios años, a una fuerte vigilancia e intervención por parte de la Inspección de Trabajo de la Seguridad Social y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado dado el gran número de trabajadores que emplea, con campañas específicas de inspección. De todas las actuaciones e inspecciones que se han venido realizando, solo un escaso número han resultado con incidencias graves, no llegando ni a representar al 1% del total de trabajadores empleados, por lo que criminalizar a todo un sector por esas escasas excepciones no refleja la realidad de un sector generador de empleo en situaciones de crisis. Los productores de ajo supervisan constantemente las condiciones de trabajo de sus empleados en estas fechas, para que sean las óptimas y más en una situación como la que estamos viviendo. Se le proporcionan los EPIS necesarios, se les forma en los protocolos de actuación en cada una de las situaciones y se extreman las precauciones a la hora de realizar las tareas. Como prueba de ello, son numerosas las cuadrillas de temporeros que año tras año repiten con los mismos productores, que apuestan por su formación constante, como así lo dejan en evidencia las numerosas certificaciones y protocolos de calidad que sustenta el ajo español.

ANPCA CONSIDERA INSUFICIENTES LAS MEDIDAS PARA PALIAR LA FALTA DE MANO DE OBRA EN LA RECOGIDA DE LA NUEVA CAMPAÑA DE AJO

ANPCA CONSIDERA INSUFICIENTES LAS MEDIDAS PARA PALIAR LA FALTA DE MANO DE OBRA EN LA RECOGIDA DE LA NUEVA CAMPAÑA DE AJO

ANPCA, la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo de España, muestra su profunda preocupación por la disponibilidad de mano de obra para la cercana campaña de recogida del ajo español, principal productor europeo y motor económico del medio rural.

El comienzo de la campaña de recolección de la nueva cosecha de ajo, en la comunidad autónoma de Andalucía a primeros de mayo, urgen a tomar las de decisiones oportunas para que la alta demanda de mano de obra, que se cuantifica en unos 4.500 trabajadores en esta primera fase, pueda ser cubierta en su totalidad y se desarrolle con normalidad para que el ajo nuevo alcance los lineales de los supermercados españoles y europeos.

El Real Decreto de Medidas Urgentes en materia de empleo agrario que el pasado día 7 de abril publicó el BOE, no responde en manera alguna a las necesidades de este sector. Los criterios de proximidad que este R.D.L establece en su art. 2.2, son imposibles de llevar a cabo en el sector del ajo con empresas que cada una, cuentan con numerosos centros de trabajo (campos de recolección), repartidos por toda la geografía española, en medios rurales y cuya población, parada o no, es escasa, por lo que no podrán cubrir las necesidades de mano de obra de la recolección. Una sola hectárea de ajo necesita de unos 50 jornales para su recolección y la explotación media cuenta con unas 24 hectáreas de superficie.

La falta de tiempo en planificar la formación, el conocimiento y la aplicación de las medidas de protección laboral a nuevos trabajadores procedentes de otros sectores y que, en su inmensa mayoría, no cuentan con formación en el sector y en los procedimientos a seguir en la recolección, es otro aspecto que considerar. El sector lleva años apostando por la formación de sus trabajadores con el objetivo de garantizar la calidad del producto a través de un corte adecuado (un trabajo manual casi artesanal) que se consigue en el momento de la recolección. La inversión en cursos de formación ha sido cuantiosa y difícil de reproducir en un espacio de tiempo tan reducido.

El aspecto más importante a tener en cuenta es la falta de atractivo del trabajo en el campo para los desempleados debido a su dureza y sacrificio que requiere este trabajo en época de verano. Ya en épocas de crisis laborales anteriores, con una cifra de parados muy importante en el Estado Español, las tareas de recolección en campo se tuvieron que realizar con trabajadores especializados debido a la falta de mano de obra disponible. Si a la situación actual, añadimos el criterio de proximidad recogido en el artículo 2.2 del RDL del 7 de abril, las posibilidades de encontrar trabajadores suficientes para desarrollar las tareas agrarias son nulas por los datos obtenidos de crisis anteriores.

Por todos estos motivos, desde la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo, se vuelve a instar al gobierno para que, tal y como ya han hecho otros países europeos como Alemania y Francia, adopte la directriz europea de libre movilidad de los trabajadores considerados críticos, y que facilite el desplazamiento de estos, articulando con urgencia los requisitos a cumplir para garantizar su puesta disposición para esta campaña de recolección que está a punto de comenzar. Si las medidas a adoptar son similares a las de Alemania, con cuarentena de 15 días para aquellos trabajadores desplazados a los centros de trabajo de otras zonas, nos encontramos en el límite del plazo debido al comienzo de la campaña de recolección a primeros de mayo.

La imposibilidad de disponer de mano de obra suficiente provocará un grave perjuicio a nuestro sector y al consumidor, no pudiendo cubrir la alta demanda española y europea provocada como consecuencia de la situación actual. Esta situación de falta de mano de obra ya se está viendo reflejada en otros cultivos como el espárrago, la naranja o la cebolla, donde la recolección no se está pudiendo llevar a cabo con normalidad debido a la falta de mano de obra y, por tanto, se está recurriendo a la importación de producto que conlleva un encarecimiento del precio al consumidor. Dado que España es el principal país productor de ajo europeo y único suministrador de ajo de total garantía de calidad sanitaria, si la falta de mano de obra se llega a producir en el cultivo del ajo, puede crear un desabastecimiento de los mercados, y la imposibilidad del consumidor de poder acceder a un producto básico en la dieta mediterránea como es el ajo, fuente de numerosos beneficios para la salud y considerado como antibiótico natural.

ANPCA representa actualmente a 1.891 productores y a las 67 empresas, cooperativas y organizaciones de productores de frutas y hortalizas más importantes de comercialización de ajo en España que en su conjunto suponen el 78% del total de la producción comercializada en nuestro país, alcanzando una superficie de cultivo de 15.250 has acreditadas. Estas cifras convierten a esta Asociación en el referente del sector, tanto a nivel de comercialización como de producción en España y Europa.

ANPCA DEMANDA RAPIDEZ Y CLARIDAD EN LA ADOPCIÓN DE LA DIRECTRIZ EUROPEA SOBRE LA LIBRE MOVILIDAD DE LOS TRABAJADORES CRÍTICOS

ANPCA DEMANDA RAPIDEZ Y CLARIDAD EN LA ADOPCIÓN DE LA DIRECTRIZ EUROPEA SOBRE LA LIBRE MOVILIDAD DE LOS TRABAJADORES CRÍTICOS

Tras decretarse el día 14 de marzo el Estado de Alarma en España, y el confinamiento de gran parte de la sociedad, los trabajadores de actividades esenciales han seguido desarrollando su labor ardua para garantizar el abastecimiento alimentario de millones de españoles durante este periodo de alarma. Así, hemos visto como nuestro sector ha respondido con gran eficacia para atender situaciones de cierto pánico en las compras, soportando un estrés adicional desde que comenzó esta epidemia.

Desde ANPCA, la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo, queremos significar que nuestro objetivo común es el de continuar aportando nuestro trabajo y esfuerzo para que los ciudadanos puedan tener disponible en los diferentes puntos de venta, un alimento básico como es el ajo. Todo este trabajo lo estamos realizando con la premisa fundamental de proteger la salud de nuestros trabajadores y empleados. Es por ello por lo que queremos transmitir nuestra más profunda preocupación por la situación actual que está atravesando nuestro sector con motivo de este escenario de Estado de Alarma.

Ante el comienzo de la campaña de recolección de la nueva cosecha de ajo, la alta demanda de mano de obra que se cuantifica en unos 12.000 trabajadores, unido al creciente absentismo provocado por el miedo al contagio, el inicio del Ramadán en breve y el incremento de horas improductivas a que obligan las medidas de protección y prevención de contagio del COVID-19, que el sector está adoptando con diligencia, configuran un escenario realmente alarmante y por ello desde mediados del mes de marzo, ANPCA, a través de su representación en Europa, FruitVegetablesEurope, EUCOFEL, se puso en marcha para solicitar que se facilitara al libre movilidad de los trabajadores agrarios comunitarios.

El pasado 30 de marzo, la Comisión Europea comunicó Directrices relativas al ejercicio de la libre circulación de trabajadores a los Estados Miembros para garantizar la libre movilidad en territorio europeo de los trabajadores considerados críticos, entre los que se encuentran los trabajadores agrarios. Desde ese mismo momento, ANPCA se puso en contacto con las diferentes administraciones nacionales para abordar las posibles soluciones al gravísimo problema de necesidad de mano de obra.

En las directrices de la Unión Europea deja claro que se debe de facilitar la libre circulación de los trabajadores europeos, y por ello, se ha solicitado al Gobierno español que articule las medidas necesarias para garantizar la movilidad de los trabajadores europeos que año tras año vienen desarrollando las tareas de recolección en el sector del ajo. Estos trabajadores, cuentan ya con la formación necesaria para desarrollar sus tareas, conocen las medidas de prevención laboral, uso de herramientas, proceso productivo, y en su mayoría disponen de residencias habituales en las zonas de producción, por lo que su rápida adaptación está garantizada.

Las medidas propuestas por el gobierno español en respuesta, si bien van encaminadas a dotar de más mano de obra a nuestro sector, ANPCA considera que son totalmente insuficientes. La falta de tiempo en planificar la formación, el conocimiento y la aplicación de las medidas de protección laboral a nuevos trabajadores procedentes de otros sectores y que, en su inmensa mayoría, no se encuentran ubicados en las zonas de producción y por tanto su desplazamiento se ve aún más complicado con la falta de disponibilidad de establecimientos de alojamientos abiertos, conllevaría una inoperatividad completa de su puesta en marcha y por tanto, produciría un grave daño al sector al no poder disponer de personal suficiente para realizar las tareas de recolección, provocando el consecuente desabastecimiento de los mercados.

En cuanto al empleo de trabajadores ubicados en las proximidades de los centros de trabajo, ANPCA considera que son totalmente insuficientes ya que la mayoría de los nuevos desempleados que puedan acogerse a las medidas propuestas por gobierno proceden de sectores que no están establecidos en el medio rural.

A este respeto, ANPCA viene solicitando a las diferentes administraciones, que las campañas de los Planes de Empleo de Rural eviten coincidir con las campañas de recolección agrarias, dado que son momentos de gran demanda de mano de obra y estos planes de empleo retraen disponibilidad de trabajadores en un momento muy crítico de campaña. Su realización en momentos de baja demanda de empleo agrario sería mucho más adecuada que en plena campaña de recolección.

Por todos estos motivos, desde la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo, se insta al gobierno para que adopte la directriz europea de libre movilidad de los trabajadores críticos, y que facilite el desplazamiento de estos, articulando con urgencia los requisitos a cumplir para garantizar su puesta disposición para esta campaña de recolección que está a punto de comenzar.

ANPCA representa actualmente a más de 1.800 productores y a las 67 empresas más importantes de comercialización de ajo en España que en su conjunto suponen el 78% del total de la producción comercializada en nuestro país, alcanzando una superficie de cultivo de 15.250 has acreditadas. Estas cifras convierten a esta Asociación en el referente del sector, tanto a nivel de comercialización como de producción.

Francia e Italia apoyan la reivindicación de ANPCA y del sector del ajo español para la modificación de los códigos TARIC.

Francia e Italia apoyan la reivindicación de ANPCA y del sector del ajo español para la modificación de los códigos TARIC.

En la reunión del grupo de contacto del ajo del comité mixto celebrada el jueves 19 de diciembre en Piacenza (Italia), se puso de manifiesto el apoyo del todo el sector europeo del ajo a la propuesta presentada por España para la modificación de los códigos TARIC existentes con el fin de evitar posibles fraudes en la entrada de ajo al mercado de la Unión.

En el primer punto del orden del día, se abordaron las producciones de la campaña pasada y las perspectivas para esta actual. Italia informó sobre un mantenimiento en su superficie al igual que Francia, aunque en el caso francés, el mantenimiento se ha producido a pesar de las presiones por parte del sector comercializador para que aumenten la superficie de cultivo, debido a la fuerte demanda de su mercado, pero que finalmente no se ha producido porque no se ha producido la subida de precios que los productores han solicitado. Respecto a España, el sector informó de una ligera reducción de la superficie cultivada debido a que las malas campañas precedentes han provocado una disminución de cultivadores. En cuanto a producciones, la italiana se ha mantenido estable, la francesa se ha incrementado ligeramente y la española se ha reducido en un escaso porcentaje, con una calidad excelente. En lo referente a la comercialización de estas producciones, la evolución de la reducción de estocajes ha sido muy buen y se prevé una comercialización total de las existencias para el final de campaña.

En el siguiente punto se abordó la situación mundial del comercio del ajo, donde la situación del ajo chino fue el principal mercado analizado. Posteriormente se mostró la preocupación sobre la situación del ajo con el escenario del BREXIT, aunque todavía no está nada claro la manera en la que se va a producir y las repercusiones que tendrá para este sector.           

En el último punto de la reunión, ANPCA, junto el resto de los representantes de la delegación española, expuso sus propuestas para la modificación de los actuales código TARIC que afectan al comercio internacional del ajo. Estas propuestas, fueron apoyadas unánimemente por todos los representantes de los sectores allí presentes. Tanto el sector italiano como el francés mostraron su interés en participar del proyecto iniciado por el sector del ajo español, y elevarlas a la mayor brevedad posible ante sus respectivos ministerios para poder alcanzar el objetivo de establecer unos criterios claros a la hora de la clasificación arancelaria de las partidas importadas.

Finalmente, el grupo de contacto acordó mantener una próxima reunión en la primavera de este año donde ya se pueda tener disponibles los avances de las superficies para esta nueva campaña 2020 de ajo.

ANPCA ACTÚA FRENTE A LAS IMPORTACIONES DE AJO CONGELADO DE CHINA

ANPCA ACTÚA FRENTE A LAS IMPORTACIONES DE AJO CONGELADO DE CHINA

La Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo de España, ANPCA, va a presentar el próximo día 19 de diciembre, en el marco de la reunión del Grupo de Contacto del Ajo del Comité Mixto que se celebrará en Piacenza (Italia), una iniciativa para la aclaración de la redacción de los códigos TARIC actuales que afectan al comercio internacional del ajo.

El pasado mes de septiembre, ANPCA presentó un escrito al Comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas de la Comisión europea, el Sr. Pierre Moscovici, donde se exponían los siguientes hechos: según Eurostat, en 2018 China exportó a la UE 41.079 toneladas de ajo fresco. Sin embargo, el mapa comercial de la CCI indica que China exportó a la UE 62.854 toneladas de ajo fresco. Por lo tanto, existe una gran diferencia entre los datos disponibles. Esto podría indicar una posible evasión de derechos en los que 21.775 toneladas de ajo fresco chino no fueron declaradas como ajo fresco, sino con un código TARIC diferente (ajo congelado NC 07108095 exento del pago del arancel extra).

La consecuencia de esto es que el ajo fresco chino podría estar entrando en el mercado de la UE como un ajo congelado. Por lo tanto, no pagar el impuesto extra de 1,2 euros por kilogramo establecido para el ajo fresco fuera de contingente. La cantidad de derechos de importación evadidos podría ser significativa, 26,1 millones sólo en 2018.

Esta evasión de derechos se debe principalmente a una descripción errónea de algunos códigos TARIC y que las autoridades aduaneras de los Estados miembros no verifican en el momento de su despacho, por lo que ANPCA, a través de su representación en la Unión Europea, FruitVegetablesEUROPE (EUCOFEL), ha solicitado una modificación o aclaración en los códigos TARIC actuales, con el objetivo de establecer una correcta identificación de cada una de las partidas y evitar posible entradas fraudulentas de ajo de otros orígenes a Europa.

ANPCA presentará las diferentes actuaciones que ha venido desarrollando al resto de asociaciones y entidades europeas en la reunión del día 19 diciembre del Grupo de Contacto de Ajo del Comité Mixto en Piacenza, donde están representados los sectores del ajo de Francia, Italia, Portugal y España. En esta reunión, se abordarán temas tan importantes como la evolución de las superficies y producciones, la situación del mercado europeo del ajo tras el BREXIT, y la situación fitosanitaria en la que se encuentra el sector con las nuevas prohibiciones de uso de materias activas. La intención de ANPCA es coordinar las acciones necesarias entre los diferentes países para presentar una posición única ante la Comisión y poder defender así la producción de ajo europea.

ANPCA representa actualmente a más de 1.800 productores y a las 67 empresas más importantes de comercialización de ajo en España que en su conjunto suponen el 73% del total de la producción comercializada en nuestro país, alcanzando una superficie de cultivo de 14.820 has acreditadas. Estas cifras convierten a esta Asociación en el referente del sector, tanto a nivel español como europeo en materia de comercialización y de producción de ajo.